Seguinos en nuestras redes

Sociedad

La carta que escribió Favaloro antes de dispararse al corazón: “Ser honesto en esta sociedad corrupta tiene su precio, te lo hacen pagar”

Publicado

on

Se cumple un año más del adiós al gran médico argentino. Minutos antes de morir dejó su último escrito, en el que desgrana su cansancio y dolor frente a la corrupción y explicaba su drástica decisión ante el panorama sombrío que enfrentaba su Fundación, jaqueada por las deudas.

El sábado 29 de julio del año 2000 a las 14.30 horas, René Favaloro, de 77 años, firmó la última de las siete cartas que escribió para despedirse. Luego fue al baño de su departamento porteño, se paró frente al espejo, tomó un arma, la apoyó sobre su pecho, a la altura del corazón -tremendo mensaje póstumo- y se disparó.

“A mis queridos familiares y amigos:

Si se lee mi carta de renuncia a la Cleveland Clinic, está claro que mi regreso a la Argentina(después de haber alcanzado un lugar destacado en la cirugía cardiovascular) se debió a mi eterno compromiso con mi Patria. Nunca perdí mis raíces. Volví para trabajar en docencia, investigación y asistencia médica. La primera etapa en el Sanatorio Güemes demostró que inmediatamente organizamos la residencia en cardiología y cirugía cardiovascular, además de cursos de posgrado a todos los niveles.

Le dimos importancia también a la investigación clínica en donde participaron la mayoría de los miembros de nuestro grupo. En lo asistencial exigimos de entrada un número de camas para los indigentes. Así, cientos de pacientes fueron operados sin cargo alguno. La mayoría de nuestros pacientes provenían de las obras sociales. El sanatorio tenía contrato con las más importantes de aquel entonces.

La relación con el sanatorio fue muy clara: los honorarios, provinieran de donde provinieran, eran de nosotros; la internación, del sanatorio (sin duda la mayor tajada). Nosotros con los honorarios pagamos las residencias y las secretarias y nuestras entradas se distribuían entre los médicos proporcionalmente.

Nunca permití que se tocara un solo peso de los que no nos correspondían.A pesar de que los directores aseguraban que no había retornos, yo conocía que sí los había. De vez en cuando, a pedido de su director, saludaba a los sindicalistas de turno, que agradecían nuestro trabajo. Este era nuestro único contacto.

A mediados de la década de 1970,comenzamos a organizar la Fundación. Primero con la ayuda de la SDDRA, creamos el departamento de investigación básica que tanta satisfacción nos ha dado y luego la construcción del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular. Cuando entró en funciones,redacté los diez mandamientos que debían sostenerse a rajatabla, basados en el lineamiento ético que siempre me ha acompañado.

La calidad de nuestro trabajo, basado en la tecnología incorporada más la tarea de los profesionales seleccionados hizo que no nos faltara trabajo, pero debimos luchar continuamente con la corrupción imperante en la medicina (parte de la tremenda corrupción que ha contaminado a nuestro país en todos los niveles sin límites de ninguna naturaleza).

Nos hemos negado sistemáticamente a quebrar los lineamientos éticos, como consecuencia, jamás dimos un solo peso de retorno. Así, obras sociales de envergadura no mandaron ni mandan sus pacientes al Instituto.

¡Lo que tendría que narrar de las innumerables entrevistas con los sindicalistas de turno! Manga de corruptos que viven a costa de los obreros y coimean fundamentalmente con el dinero de las obras sociales que corresponde a la atención médica.

Lo mismo ocurre con el PAMI. Esto lo pueden certificar los médicos de mi país que para sobrevivir deben aceptar participar del sistema implementado a lo largo y ancho de todo el país. Valga un solo ejemplo: el PAMI tiene una vieja deuda con nosotros (creo desde el año 94 o 95) de 1 900 000 pesos; la hubiéramos cobrado en 48 horas si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían (como es lógico no a mí directamente).

Si hubiéramos aceptado las condiciones imperantes por la corrupción del sistema (que se ha ido incrementando en estos últimos años) deberíamos tener cien camas más. No daríamos abasto para atender toda la demanda.

El que quiera negar que todo esto es cierto que acepte que rija en la Argentina el principio fundamental de la libre elección del médico, que terminaría con losacomodados de turno. Lo mismo ocurre con los pacientes privados (incluyendo los de la medicina prepaga) el médico que envía a estos pacientes por el famoso ana-ana, sabe, espera, recibir una jugosa participación del cirujano.

¡Hace muchísimos años debo escuchar aquello de que Favaloro no opera más! ¿De dónde proviene este infundio? Muy simple: el paciente es estudiado. Conclusión, su cardiólogo le dice que debe ser operado. El paciente acepta y expresa sus deseos de que yo lo opere. “Pero ¿cómo?, ¿usted no sabe que Favaloro no opera hace tiempo?”. “Yo le voy a recomendar un cirujano de real valor, no se preocupe”. ¡El cirujano “de real valor” además de su capacidad profesional retornará al cardiólogo mandante un 50% de los honorarios!

Varios de esos pacientes han venido a mi consulta no obstante las “indicaciones” de su cardiólogo. “Doctor, ¿usted sigue operando?”, y una vez más debo explicar que sí, que lo sigo haciendo con el mismo entusiasmo y responsabilidad de siempre. Muchos de estos cardiólogos son de prestigio nacional e internacional. Concurren a los Congresos del American College o de la American Heart y entonces sí, allí me brindan toda clase de felicitaciones y abrazos cada vez que debo exponer alguna “lecture” de significación. Así ocurrió cuando la de Paul D. White lecture en Dallas, decenas de cardiólogos argentinos me abrazaron, algunos con lágrimas en los ojos. Pero aquí, vuelven a insertarse en el “sistema” y el dinero es lo que más les interesa.

La corrupción ha alcanzado niveles que nunca pensé presenciar. Instituciones de prestigio como el Instituto Cardiovascular Buenos Aires, con excelentes profesionales médicos, envían empleados bien entrenados que visitan a los médicos cardiólogos en sus consultorios. Allí les explican en detalle los mecanismos del retorno y los porcentajes que recibirán no solamente por la cirugía, los métodos de diagnóstico no invasivo (Holter echo, cámara y etc., etc.), los cateterismos, las angioplastias, etc. etc., están incluidos.

No es la única institución. Médicos de la Fundación me han mostrado las hojas que les dejan con todo muy bien explicado. ¡Llegado el caso, una vez el paciente operado, el mismo personal entrenado visitará nuevamente al cardiólogo, explicará en detalle “la operación económica” y entregará el sobre correspondiente!

La situación actual de la Fundación es desesperante, millones de pesos a cobrar de tarea realizada, incluyendo pacientes de alto riesgo que no podemos rechazar. Es fácil decir “no hay camas disponibles”.

Nuestro juramento médico lo impide.

Estos pacientes demandan un alto costo raramente reconocido por las obras sociales. A ello se agregan deudas por todos lados, las que corresponden a la construcción y equipamiento del ICyCC, los proveedores, la DGI, los bancos, los médicos con atrasos de varios meses. Todos nuestros proyectos tambalean y cada vez más todo se complica ana-ana.

En Estados Unidos, las grandes instituciones médicas, pueden realizar su tarea asistencial, la docencia y la investigación por las donaciones que reciben.

¡Las cinco facultades médicas más trascendentes reciben más de 100 millones de dólarescada una! Aquí, ni soñando.

Realicé gestiones en el BID que nos ayudó en la etapa inicial y luego publicitó en varias de sus publicaciones a nuestro instituto como uno de sus logros. Envié cuatro cartas a Enrique Iglesias, solicitando ayuda (¡tiran tanto dinero por la borda en esta Latinoamérica!), todavía estoy esperando alguna respuesta. Maneja miles de millones de dólares, pero para una institución que ha entrenado centenares de médicos desparramados por nuestro país y toda Latinoamérica, no hay respuesta.

¿Cómo se mide el valor social de nuestra tarea docente?

Es indudable que ser honesto, en esta sociedad corrupta tiene su precio. A la corta o a la larga te lo hacen pagar.

La mayoría del tiempo me siento solo. En aquella carta de renuncia a la C. Clinic, le decía al Dr. Effler que sabía de antemano que iba a tener que luchar y le recordaba que Don Quijote era español. Sin duda la lucha ha sido muy desigual.

El proyecto de la Fundación tambalea y empieza a resquebrajarse.

Hemos tenido varias reuniones, mis colaboradores más cercanos, algunos de ellos compañeros de lucha desde nuestro recordado Colegio Nacional de La Plata, me aconsejan que para salvar a la Fundación debemos incorporarnos al “sistema”.

Sí al retorno, sí al ana-ana.

“Pondremos gente a organizar todo”. Hay “especialistas” que saben cómo hacerlo. “Debés dar un paso al costado. Aclararemos que vos no sabés nada, que no estás enterado”.

“Debés comprenderlo si querés salvar a la Fundación”.

¡Quién va a creer que yo no estoy enterado!

En este momento y a esta edad terminar con los principios éticos que recibí de mis padres, mis maestros y profesores me resulta extremadamente difícil. No puedo cambiar, prefiero desaparecer.

Joaquín V. González escribió la lección de optimismo que se nos entregaba al recibirnos: “A mí no me ha derrotado nadie”. Yo no puedo decir lo mismo.A mí me ha derrotado esta sociedad corrupta que todo lo controla.

Estoy cansado de recibir homenajes y elogios al nivel internacional. Hace pocos días fui incluido en el grupo selecto de las leyendas del milenio en cirugía cardiovascular. El año pasado debí participar en varios países desde Suecia a la India escuchando siempre lo mismo. “¡La leyenda, la leyenda!”.

Quizá el pecado capital que he cometido, aquí en mi país, fue expresar siempre en voz alta mis sentimientos, mis críticas, insisto, en esta sociedad del privilegio, donde unos pocos gozan hasta el hartazgo, mientras la mayoría vive en la miseria y la desesperación. Todo esto no se perdona, por el contrario, se castiga.

Me consuela el haber atendido a mis pacientes sin distinción de ninguna naturaleza. Mis colaboradores saben de mi inclinación por los pobres, que viene de mis lejanos años en Jacinto Arauz. Estoy cansado de luchar y luchar, galopando contra el viento como decía Don Ata.

No puedo cambiar.

No ha sido una decisión fácil pero sí meditada.

No se hable de debilidad o valentía.

El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, con ella me voy de la mano. Solo espero no se haga de este acto una comedia. Al periodismo le pido que tenga un poco de piedad. Estoy tranquilo.

Alguna vez en un acto académico en USA se me presentó como a un hombre bueno que sigue siendo un médico rural. Perdónenme, pero creo, es cierto. Espero que me recuerden así.

En estos días he mandado cartas desesperadas a entidades nacionales, provinciales, empresarios, sin recibir respuesta.

En la Fundación ha comenzado a actuar un comité de crisis con asesoramiento externo. Ayer empezaron a producirse las primeras cesantías. Algunos, pocos, han sido colaboradores fieles y dedicados. El lunes no podría dar la cara.

A mi familia en particular a mis queridos sobrinos, a mis colaboradores, a mis amigos, recuerden que llegué a los 77 años. No aflojen, tienen la obligación de seguir luchando por lo menos hasta alcanzar la misma edad, que no es poco. Una vez más reitero la obligación de cremarme inmediatamente sin perder tiempo y tirar mis cenizas en los montes cercanos a Jacinto Arauz, allá en La Pampa.

Queda terminantemente prohibido realizar ceremonias religiosas o civiles.

Un abrazo a todos.

René Favaloro Julio 29-2000 – 14.30 horas.

Sociedad

El Municipio firmó un convenio para el uso de la Estación del Ferrocarril Urquiza

Publicado

on

By


El acuerdo permitirá continuar la obra de la Casa de la Juventud.


Se trata de la firma de un convenio urbanístico entre el Municipio y la Administración de Infraestructuras Ferroviarias Sociedad del Estado (ADIF) para la entrega en custodia del inmueble de la ex Estación del Ferrocarril Urquiza, patrimonio histórico de gran valor para la ciudad.
Con él, el gobierno local podrá destinarlo para la realización de actividades educativas, culturales y recreativas dirigidas a los jóvenes de Zárate, mediante la puesta en valor y construcción de lo que será la futura Casa de la Juventud.
Al momento de la rúbrica, estuvieron presentes el intendente Osvaldo Cáffaro, el presidente de Trenes Argentinos Operaciones y de Trenes Argentinos Infraestructura, Martín Marinucci, la subsecretaria de Planificación y Coordinación de Transporte de la Nación Micaela Moran, autoridades del Ministerio de Transporte, funcionarios municipales, y legisladores, entre otros.
“La idea es poder continuar con esta obra que es complementaria al Parque Urbano III donde se hizo toda la parte de parquizado, el Forum Cultural, y hemos recuperado también el puente. Esta no es una obra más de arquitectura, tiene que ver también con nuestra historia, con nuestro pasado. En este lugar va a funcionar la Casa de la Juventud, que va a tener una biblioteca, sala de ensayos, auditorio, sala digital, una infraestructura acorde a estos tiempos. Creo que en poco tiempo vamos a poder inaugurar esta obra y poner en valor este patrimonio arquitectónico de la ciudad” explicó el intendente.
En junio del año pasado, el Municipio encaró el proyecto de recuperación enmarcado en el Plan de Mejoramiento Integral de las Infraestructuras “Mi Ciudad”, donde se comenzó con una primera etapa de mejoras edilicias donde se realizaron trabajos preparatorios de movimiento de suelo, estructuras, albañilería, cubiertas, carpinterías en puertas y ventanas, instalaciones eléctricas y sanitarias y desagües pluviales, con un 58 % de avance de obra.
“Tiene que ver con un espacio que está en el medio del ejido urbano, que desde el año ´76 no tiene operación ferroviaria, pero hay que ganarlo para la comunidad y esa es la responsabilidad que tenemos. Una obra que venían desarrollando pero que para proteger los recursos y responsabilidades municipales necesitábamos esta instancia de autorización del uso de la estación para que puedan avanzar” expresó el presidente de Trenes Argentinos.

Sigue leyendo

Sociedad

El Municipio avanza en la optimización de los procedimientos de Habilitaciones, Permisos e Inspección

Publicado

on

By

El área encabezada por Marina Casaretto desarrolló, junto a su equipo, una jornada apuntada a modernizar los trámites que se realizan en la Subsecretaría en busca de una gestión de calidad.

La Subsecretaría de Habilitaciones, Permisos e Inspección General del Municipio desarrolló una jornada de trabajo con el objetivo de avanzar en la optimización y modernización de los procedimientos en el área.

El encuentro fue impulsado por la subsecretaria Marina Casaretto, en el marco de las acciones que lleva adelante la gestión del intendente Sebastián Abella para mejorar los servicios y la atención que brinda el Municipio a vecinos, comercios y empresas de la ciudad.

La Subsecretaría de Habilitaciones, Permisos e Inspección General depende de la Secretaría de Legal y Técnica del Municipio, por lo que la jornada contó también con la participación del jefe de Gabinete municipal, Abel Sánchez Negrette; y la secretaria de Legal y Técnica, Lucía Schirripa.

En este encuentro, al que asistió además un equipo de asesores técnicos especializados en la temática, se realizó un intercambio de información sobre el funcionamiento del área a los fines de estipular y detallar los procedimientos que permitan modernizar y optimizar todos los trámites que se realizan y empezar así a transitar el camino hacia una certificación de normas ISO.

“Estamos apuntando a tener una gestión de calidad y que nuestra Subsecretaría se convierta en un modelo para el Corredor Norte de la provincia de Buenos Aires”, remarcó Casaretto.

“En esta primera jornada le contamos a nuestro equipo cómo es este objetivo que nos propusimos y, además, intercambiamos información y experiencias para avanzar en ese sentido”, agregó.

Sigue leyendo

Sociedad

El Club Atlético Barrio Urquiza fue reconocido como Entidad de Bien Público

Publicado

on

By

El Intendente entregó al presidente de la flamante institución, Hugo González, la copia del decreto que da cuenta de la inscripción en el Registro Municipal. 

El Club Atlético Barrio Urquiza fue reconocido por el Municipio como Entidad de Bien Público y esta semana  el intendente Sebastián Abella entregó la copia del decreto a su presidente, Hugo González.

Durante el encuentro, del que también participó el director de Entidades de Bien Público, Luis Costa, el jefe comunal felicitó a González por la iniciativa de promover el deporte social en el barrio al tiempo que destacó su importancia como “herramienta de contención e inclusión, principalmente en los chicos”.

El Club Atlético Barrio Urquiza tiene un año y medio de vida y desde entonces promueve –principalmente- la práctica del fútbol en distintas categorías. También participa de la Liga Campanense.

Abella y González conversaron además acerca de la realidad del club y los desafíos que proyectan encarar a partir de la inscripción en el Registro Municipal de Entidades de Bien Público.

Finalmente, acordaron seguir trabajando de forma mancomunada por el deporte social y el crecimiento de la entidad en beneficio de los vecinos del barrio.

Sigue leyendo

Trending

Copyright © 2011 INFOZC NOTICIAS