Camus Hacker y uno de sus cómplices fueron procesados por trata de personas

  • 04 Julio, 2018
  • Publicado en Policiales
  • Valora este artículo
    (0 votos)

Captaban menores vulnerables a través de redes sociales. Una de ellas fue violada.

 


El juez federal Sergio Torres procesó ayer a Emmanuel Carlos Ioselli, de 24 años, más conocido como "Camus Hacker", y al técnico informático Gastón Rubén Favale, de 42, por "trata de personas". Favale está acusado además de haber violado a una menor durante los falsos castings laborales que organizaba. A ambos se les dictó prisión preventiva y les trabaron embargos por más de un millón de pesos.

Ioselli y Favale fueron procesados por Torres debido a que fueron hallados "coautores del delito de trata de personas, agravado por haber sido cometida mediante engaño y abuso de la situación de vulnerabilidad de las víctimas, por haber sido perpetradas sobre más de tres víctimas, por tratarse éstas de personas menores de 18 años y por haberse logrado la explotación de las mismas, en concurso real con el delito de amenazas coactivas".

La situación de Favale –según se desprende del procesamiento al que Infobae accedió a través de fuentes judiciales- es aún más grave ya que se le suma el delito de "abuso sexual agravado por haber sido cometido con acceso carnal, no haber podido la víctima consentir la acción por su situación de vulnerabilidad y haber generado un daño en la salud mental de ésta".

Debido a la gravedad de la pena que les correspondería en un juicio y la posibilidad de interferir en la investigación o darse a la fuga, Torres convirtió la detención de ambos imputados en prisión preventiva. Además se les trabaron embargos de $1.500.000 a Favale y $1.200.000 a Camus.

"Los elementos probatorios reunidos hasta aquí permiten a este juzgado tener por acreditada la materialidad del hecho delictivo de la forma en que se ha detallado en la sospecha inicial, y tener por demostrada la responsabilidad penal de Gastón Rubén Favale y de Emmanuel Carlos Ioselli en los sucesos que se les imputó", precisó el procesamiento.

En base al procesamiento los acusados tenían roles distintos, pero que apuntaban a un mismo fin: la explotación sexual de menores edad. Se determinó en la investigación que fue impulsada por la fiscal Alejandra Mángano, que Camus las contactaba redes sociales -sobre todo a través de Instagram-, indagaba en sus perfiles, buscaba por lo general chicas de familias con problemas económicos, carencias, y con la excusa de una propuesta laboral relacionada al mundo del modelaje, las ponía en contacto con Favale.

"Resulta relevante señalar que las víctimas seleccionadas tanto por Ioselli como por Favale poseían un perfil determinado, circunstancia que de ningún modo resulta ser casual, ya que ambos buscaban adolescentes que se encontraran en un estado de vulnerabilidad latente y manifiesta", destaca el texto del procesamiento al que Infobae tuvo acceso a través de fuentes judiciales.

Favale se presentaba como fotógrafo y productor ante las jóvenes. Las primeras veces las sesiones eran a cambio de dinero -entre $500 y $700 según los testimonios- pero a medida que iban pasando los castings, el pago adquiría distintas formas, directamente ligadas a las necesidades de las víctimas. Según consta en las denuncias algunas recibieron a cambio de posar zapatillas, ropa, celulares y hasta útiles escolares.

"Las que sirven son las que nunca hicieron nada" porque son "más manipulables", decían en una conversación telefónica que fue publicada por este medio y que es parte de la causa, el propio Favale y otro integrante de la organización, aparentemente un abogado relacionado al mundo del teatro, al referirse a las características de las jóvenes que necesitaban captar.

En el procesamiento se reflejan declaraciones de dos de las menores -a las que Infobae se referirá como A.C. y B.D. para proteger sus identidades-, recolectadas en cámara Gesell por profesionales de la Dirección General de Orientación y Acompañamiento y Protección a Víctimas del Ministerio Público Fiscal de la Nación, a partir de las que se pudieron saber detalles de las maniobras.

En ese marco y sobre cómo conoció B.D. a Favale, precisó que fue a través de Ioselli, reforzando lo probado de que existía relación entre los acusados. "Primero conocí a Emmanuel y él me pasó el contacto de Gastón para sacarme fotos", recordó sobre los primeros intercambios, aunque remarcó que nunca trató en persona con Camus. Fue ella la que acercó a A.C., compañera suya de colegio, a los castings.

"Una amiga mía me dijo que había un señor que sacaba fotos y me daba plata… le dije que sí porque yo me quería comprar un celular y no tenía plata y mi familia tampoco", describió A.C. sobre las razones que la llevaron a aceptar la propuesta.

"(…) Me dijo que las fotos eran en ropa de tipo lencería… y que era en un telo…al principio le dije que no, que ni en pedo, pero después bueno sí y fui. Quería el celular a toda costa porque me hacían un re bullyng porque tenía dos celulares, me daba vergüenza sacarlo y estaba re incomunicada todo el tiempo", refirió la joven en su declaración.

Si bien la primera vez A.C. fue acompañada por B.D. al hotel alojamiento "Los Lirios" de Villa del Parque donde se realizaban las sesiones fotográficas, después continuó yendo sola. En el quinto encuentro la joven, entonces de 17 años, fue violada por Favale en una de las habitaciones del albergue transitorio.

"Desde ese momento no siento nada, creo que me hice asexual. Es una mezcla de mi inseguridad de antes, más este pelotudo, ahora soy una planta", narró A.C., al describir ante una perito judicial, cómo es su vida tras el ataque sexual.

El pago no era lo único que iba cambiando a medida que pasaban los encuentros. Favale pedía cada vez fotos más osadas, muchas de ellas de contenido sexual, con las que -a espaldas de las menores- alimentaba una web de pornografía infantil, obteniendo una retribución económica por la difusión de esas imágenes.

Fue B.D. quien descubrió que las fotos circulaban en la web: "(…) las fotos que me hacía desnuda las subía a internet y yo no sabía y después la gente me decía 'fijate que ese chabón sube fotos tuyas en páginas porno' y también las grababa y las subía a internet, después se las daba a un chabón y ganaba plata con nosotras. Eso me enteré después cuando empezaron a contarme y me pasaban las páginas y me quería matar…".

Según la investigación, si las menores manifestaban su intención de dejar de posar para Favale, comenzaban las presiones a través de mensajes de WhatsApp, llamados intimidatorios o desde cuentas anónimas en redes sociales. Los acusados pedían entonces que se les devolvieran los pagos y amenazaban con difundir las imágenes de contenido erótico, si las menores se negaban a continuar con las sesiones de fotos.

Tras la decisión del juez Torres tanto Favale como Ioselli, esperarán el juicio oral detenidos. El técnico informatico se encuentra en la cárcel de Marcos Paz, mientras que Camus en el penal de Ezeiza, en las instalaciones del Programa Interministerial de Salud Mental Argentina (Prisma).

 

Calendario

« Julio 2018 »
Lun Mar Mier Jue Vie Sáb Dom
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31